
“Bajan los cubanos” gritaban;
los silbatos y gritos aumentaban en la oscuridad de la noche; yo niño de seis años me asustaba. Para
nosotros, en aquel entonces, los "cubanos" eran unos delincuentes que incursionaban
en caravana asaltando lo que encontraban a su paso. Crecí con esa imagen de los
cubanitos drogadictos que asolaban en los ochenta el pueblo joven donde vivía. Brian
De Palma –si el director yanqui- se inspiró en ese mismo...